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XX
Aniversario del fallecimiento de Dolores
Reivindicando la figura de Pasionaria
Secretaría de Comunicación / 12 nov 09
Los comunistas nos reunimos en torno a la tumba de «Pasionaria» para
decirle que estamos todos dispuestos a defender la dignidad
democrática y combatir el revisionismo histórico.
En un acto emotivo, de recuerdo y a la vez como mecanismo de
fortaleza para afianzar nuestras ideas, un amplio grupo de
comunistas acudió a la cita de hoy con «Pasionaria» en el vigésimo
aniversario de su fallecimiento.
Abrió el acto Javier Moreno, del Foro por la memoria, recordando que
la memoria es un hecho reivindicativo. Hemos venido a decirle a
Dolores que estamos aquí con ella, pero que nos falta mucho por
hacer, que sigue habiendo muchas tumbas anónimas, que nos mantenemos
en lucha porque las condenas del franquismo sean declaradas
ilegales, que suenan hoy tambores de anticomunismo que debemos
combatir, pero que estamos aquí dispuestos por dignidad democrática
y peleando contra el revisionismo histórico.
Maite Mola, emocionada, leyó el llamamiento pronunciado por Dolores
Ibárruri el 19 de julio de 1936 y que figura en todas las
hemerotecas con el nombre de «No pasarán». Sobre dicho discurso ha
realizado una actualización para centrarlo en este momento de hoy,
sin que por ello haya perdido su vigencia, porque el capitalismo no
pasará si todos unidos avanzamos hacia el socialismo y el
comunismo.
Tras ellas dos jóvenes madrileñas, Noemí y Carmen, se encargaron de
leer el texto con el que Dolores abrió el XI Congreso del PCE en
1983 camino de la unidad, así como el poema que Miguel Hernández
dedicó a «Pasionaria».
Por su parte José Luis Centella se mostró orgulloso de que su primer
acto oficial como Secretario General del PCE haya sido precisamente
éste. Se preguntó de qué tenía que pedir perdón Dolores, tal vez por
dedicar su vida a las trabajadoras y los trabajadores, por su
entrega en la lucha por la libertad, por ser antifascista o por ser
comunista. Son los que masacraron a la sociedad española durante la
dictadura, los que se han enriquecido con el franquismo, quienes
tienen que pedirle a ella perdón. No hay ningún motivo por el que
los comunistas debamos avergonzarnos.
Centella expresó el sentido entrañable e importante de este acto,
con el que reivindicar la memoria de Dolores y también la de los y
las camaradas que han dado la vida por el Partido. «Pasionaria» nos
enseñó coherencia, nos llevó a la calle donde ella estaba siempre,
con el pueblo, se mostró tierna para dar cariño a los que sufren sin
perder su sobriedad.
La sentimos cerca de nosotros, viva, como parte de la historia de la
democracia de este país, porque no van a conseguir que las víctimas
seamos consideradas como los verdugos, ni a dejar que los verdugos
se conviertan en las víctimas.
Tras el XVIII Congreso nos han tomado en serio porque nuestra ideas
son fuertes y con futuro, porque somos el PCE vivo que puede
construir el socialismo, mirando hacia la revolución y pensando en
la defensa de los trabajadores, implicado en la lucha social como el
Partido que Dolores y Pepe Díaz hicieron, en la guerra y durante la
dictadura. Ésos son el esplendor, fuerza, orgullo y dignidad a
recuperar.
Centella habló de auto crítica sobre los errores cometidos. Pidió
que no nos avergoncemos ni nos dejemos intimidar desde la prensa,
como han intentado con la camarada Esther López Barceló. Avisó que
el año que viene, con el 90 aniversario del Partido volveremos aquí,
más fuertes, por el año de lucha y trabajo a nuestras espaldas,
porque este capitalismo no trae soluciones bajo el brazo. Sólo el
socialismo y el comunismo ofrecen compromiso de futuro, de lucha y
de trabajo.
Cerró el acto el Secretario General del Partido Comunista de Madrid,
Juan Ramón Sanz, pidiendo simplemente que cantásemos «La
Internacional» y que la recuperemos en todos y cada uno de los
actos.
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