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IZQUIERDA UNIDA
CANARIA PIDE AL AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA PROGRAMAS DE
INTERVENCIÓN SOCIOEDUCATIVA PARA LA PREVENCIÓN Y MODIFICACIÓN DE CONDUCTAS
VIOLENTAS EN JÓVENES Y NIÑOS.
En
la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, hemos vivido un drama que no se puede
olvidar: la muerte de dos jóvenes por la conducta violenta de otros jóvenes.
La ciudadanía ha vivido con verdadera angustia e impotencia esta tragedia y las
instituciones públicas, fundamentalmente la más cercana al ciudadano – El
Ayuntamiento -, no pueden dejar el problema de la violencia juvenil sólo en
manos de la Policía y de la Justicia.
Se viene observando problemas de conductas en grupos de jóvenes en determinadas
zonas de la ciudad, como algunas esquinas de calles y plazas, o también en las
aulas (consumo y trapicheo de drogas, vandalismo, pandillas armadas – las he
visto con bates de béisbol, deporte poco arraigado en Canarias – extorsión,
robos con violencias, grabación de las agresiones con los teléfonos móviles para
su difusión en Internet..). Personalmente, he visto en las pandillas madres
adolescentes con sus bebés, jóvenes conduciendo motos en sentido contrario y
también, un entierro dramático de uno de estos motoristas de riesgo, con la
asistencia del padre que venía esposado y escoltado desde la cárcel.
El cine, la televisión y los videojuegos se sacan habitualmente a colación en
cualquier discusión sobre las causas del incremento de la violencia juvenil,
puesto que se considera que los efectos de gran parte del material que presentan
algunos de estos medios no contribuyen positivamente a una mejor educación de
las nuevas generaciones.
Por ello, aunque es importante reforzar la protección ciudadana en zonas de ocio
o zonas conflictivas, más importante es hacer frente a los problemas de fondo
mediante la intervención socioeducativa para la prevención y modificación de
conducta en jóvenes y niños.
Y es que muchas investigaciones, estudios, experiencias revelan que los sujetos
violentos muestran un evidente retraso en la adquisición de destrezas
cognitivas, esenciales para el ajuste social.
No es que los jóvenes con tendencias delictivas presenten déficit en los
procesos de captación de la información, de planificación y decisión de
respuestas, pero la capacidad de respuesta es, a menudo, muy diferente de la que
emitiría una persona no conflictiva o bien adaptada socialmente en una situación
similar, debido a determinadas variables cognitivas (autocontrol, razonamiento
moral, pensamiento crítico, perspectiva social o empatía, resolución de
problemas, toma de decisiones…) que son fundamentales en la explicación del
comportamiento antisocial:
1.- Una de las características de los delincuentes potenciales es la
impulsividad (ausencia de auto-control) por la dificultad de insertar reflexión
y análisis entre el impulso y la acción.
2.- El hecho de ser personas orientadas hacia la acción indica la tendencia
hacia un pensamiento concreto, más que hacia un pensamiento abstracto. Este
estilo cognitivo se materializa en utilizar determinados patrones ya
experimentados en el pasado para nuevas situaciones o problemas, sin valorar si
son apropiados o no en las nuevas circunstancias, lo cual explicaría la
reincidencia en el delito, por la incapacidad de desarrollar respuestas
alternativas para alcanzar sus metas.
3. - El locus de control es otra variable cognitiva a tener en cuenta: las
personas con locus de control interno piensan que lo que sucede en la vida se
produce por factores internos (o dependientes de ellos mismos, como el esfuerzo,
la concentración, la habilidad, etc.). En cambio, las personas con un locus de
control externo tienden a creer que lo que le sucede está determinado por causas
externas (tales como la suerte). Los delincuentes tienden a denegar sus
responsabilidades y transfieren las culpas de lo que hacen a sus padres, a sus
profesores, a los malos compañeros, a la policía, etc. Son, por lo tanto,
personas propensas a la toma de decisiones de riesgo, es decir a enfrentarse con
situaciones en las que los resultados dependan de la suerte.
4.- Los delincuentes presentan problemas en las relaciones interpersonales. La
percepción social, requiere habilidades cognitivas de muy alto nivel (la
empatía, la toma de perspectiva del otro, la habilidad para ver el mundo a
través de los ojos del otro, de comprender el pensamiento, las ideas y los
valores del otro…). El retraso en la adquisición de toma de perspectiva social o
empatía está relacionado con el desarrollo de diferentes formas de conducta
desviadas que, según los expertos, responden a la persistencia de un pensamiento
egocéntrico que puede llevar a las personas a no comprender los propósitos
sociales, las leyes o las normas, viendo todo ello como simples arbitrariedades.
5.- Todas estas variables cognitivas convergen en la variable Resolución de
problemas interpersonales o capacidad de las personas para enfrentarse a las
situaciones de la vida cotidiana y hallar la respuesta o conducta adecuada a
cada circunstancia.
Ahora vienen las preguntas:
¿Se están desarrollando, en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, Programas
encaminados especialmente a incidir en el funcionamiento cognitivo, tal y como
recomienda el Consejo de Europa, en materia de respuesta socioeducativa a la
inadaptación social infantil y juvenil?
Más allá de algunas experiencias aisladas y puntuales que, como dicen muchos
profesionales jóvenes, están bien pero parecen más destinadas a justificar
subvenciones y sacarse la foto que a transformar la realidad social, ¿Se están
realizando intervenciones de tipo global, que combinan la incidencia en los
aspectos cognitivos, actitudinales y axiológicos (de valores), con las
intervenciones a nivel socio-familiar y afectivo del joven?
¿Se están desarrollando técnicas para el entrenamiento cognitivo de niños,
adolescentes y adultos, en los centros educativos y las zonas más vulnerables de
la ciudad, cuya finalidad es que las personas sean capaces de dirigir y
controlar su propio comportamiento, lo que implica dotarles de las competencias
necesarias para autoevaluar el propio comportamiento y participar activamente en
el proceso de modificación?
Ante la muerte de los dos jóvenes en las calles de la ciudad de Las Palmas de
Gran Canaria, ¿El Ayuntamiento va a mirar para otro lado, dejándose afectar por
el llamado “síndrome de Pilatos” o va a decidirse por un programa de acción
social y socioeducativa, fundamentada en el concepto de igualdad social y
encaminada a la efectiva reinserción social de los niños y jóvenes en
situaciones de riesgo evidente, potenciando sus posibilidades de desarrollo
personal, educativo, social, laboral, desde posiciones preventivas y con
planificaciones a largo plazo?
María Puig Barrios
Diplomada en Educación Social por la UNED |